La visión y la configuración a través del destello poético en el poema “Setenta ventanas itinerantes” del poeta kurdo Sherko Peaks

Introducción

Este trabajo es un intento de estudiar detalladamente el poema titulado «setenta ventanas itinerantes» del poeta contemporáneo iraquí de origen kurdo Sherko Peaks, de forma y contenido a través de la técnica del destello poético que presenta las rachas poéticas en estrofas cortas resumidas basadas en la intensificación para dar la imaginación del poeta acerca del universo en todas su manifestaciones tanto las similares como las contradictorias, basándose claramente en la paradoja en su poema para provocar la sorpresa necesaria para la continuación vital del texto poético utilizando un tiempo circular interminable, y finalmente triunfa para la mujer contra el poder depresivo que la enfrenta. Y así, hace del poema un equivalente objetivo a su existencia, y luego, a través de él, nos lleva a detenernos ante su experiencia en la vida a través de su propia visión acerca de la vida, el universo y el ser humano.

El poema del destello es una estructura arquitectural que resume el universo

Sherko presenta en su poema «setenta ventanas itinerantes» su visión acerca de la vida, el ser humano, los conflictos y la existencia, a través de una combinación poética arquitectural que se reduce en el juego de la forma a través del poema del destello, cuyo arquitecto utiliza piezas de mosaico, cada una de ellas enfoca la luz sobre una de las escenas de la vida para terminar ofreciendo su visión completa acerca de la vida incluyendo todos sus problemas y dilemas, y de esta manera puede, con una rara habilidad, crear de las partes un todo coherente, y hacer de la heterogeneidad un similar que puede dividirse sobre todas las partes, y al mismo tiempo ofrece una aventura formal que presenta la idea épica a través de una nueva técnica, es la forma del poema destello que detalla para globalizar, resume para elaborar, y simboliza para hacer entender, estas formas alcanzan setenta destellos poéticos sobre todas las escenas de la vida, el universo, la estética y lo intelectual que Sherko ve en su poema, tal vez la septuagésima cifra es la puerta de entrada a descifrar las codificaciones de este poema, pues, el número setenta es una extensión del número siete, cifra convocada por Sherko para invertir sus sombras legendarias, intelectuales y religiosas; puesto que el número siete es uno de los números más importantes en las creencias y mitos, y tiene una fuerte relación con los talismanes de la magia, porque este número es el número de la plenitud. Muchas de las manifestaciones del universo y los rituales religiosos son siete: los cielos son siete, las tierras son siete, las montañas son siete, los mares son siete, la edad de la vida terrenal es de siete años mil años, los días de la semana son siete, los planetas son siete, las vueltas alrededor de la Meca son siete, hacer la distancia entre Safa y Marwa1siete veces andando, apedrear al satán con siete piedras, las puertas del infierno son siete, y sus grados son siete, el examen del profeta José (la paz sea con él), fue meterlo en la cárcel durante siete años, y su interpretación del sueño del rey de Egipto, fue siete años de abundancia de alimentos y siete años de sequía «El rey dijo: he visto siete vacas carnosas comidas por otras siete flacas» (Sagrado Corán, Sora, Yousuf: versículo 46.), y la dignidad del Profeta Mahoma(la paz sea con él), fue de siete versículos: «Y, en verdad, te hemos dado siete versículos y el sublime Corán»( Sagrado Corán, Sora, Alhijr: versículo 87), y del número siete se deriva el número quince que representa los siete cielos y las siete tierras con el Centro, así como el número de los días del mes lunar que son siete multiplicados por cuatro, y la duración del embarazo es de cuarenta semanas, y también los números relacionados con el número siete como setenta, setecientos y siete mil, y decían antiguamente: «la vida son siete días cada día es por mil años» (AJINA, 1994:198).

Desde esta perspectiva legendaria del número siete, podríamos alegar que las setenta ventanas representan un espacio intelectual, psicológico, existencial y geográfico que cabe para todo el universo, y lo expone a través de unos destellos seleccionado, puesto que la retórica en esta situación requiere concisión, intensificación y alusión, porque no caben los detalles y revelaciones en este caso, donde caben la visión, las interpretaciones y comprensión, y por lo tanto, el poeta se deja a si mismo en primer lugar y al receptor en segundo lugar, irse lejos en sus interpretaciones y su comprensión para formar su propia imagen acerca de este mundo confuso y lleno de visiones, configuraciones, semejanzas, contradicciones e interpretaciones.

La paradoja como herramienta de sorpresa

Desde la umbral del título, Sherko nos sorprende con tal paradoja que habita en el título del poema y extiende al resto de su cuerpo; la ventana, aquel objeto rígido y silencioso se convierte en una acción cinética personificada capaz de desafiar el silencio y la inercia, y pasear por los rincones del mundo, para ver lo que no pueden ver los objetos y observar el acto humano, cosa que mucha gente no puede hacer, como si la ventana se hubiera convertido en un equivalente objetivo de comprensión, percepción y descubrimiento. Sherko nos sorprende con esta realización técnica que permite a la ventana convertirse en un ser conocedor capaz de moverse de un lugar a otro, y de un tiempo a otro, para ser una herramienta de detección, verdad y conocimiento en varias niveles.

La acción cinética que caracteriza la ventana, es decir la ventana del poema, no es más que un acto de libertad en todas sus manifestaciones ilustrativas, reveladoras y experimentales. Y el receptor puede darle las interpretaciones que quiera si puede justificar estas interpretaciones.

La paradoja es la que da la experiencia y sabiduría en este poema. Pues, la nieve no ve su final en su fusión como es bien conocido, sino ve en su capacidad de dar, una extensión de su vida, y de esta manera, el poeta, nos exige a todos que seamos capaces de hacer lo mismo que la nieve, dar y crear de la nada la filosofía del saber:

La nieve dijo:
escriba con claridad, como soy yo!
Y en la fusión, sé como yo,
y sonda las profundas depresiones
para hacer los ríos y los mares como hago yo.  (Peaks, trad. 2009: 15).

Aunque todo el mundo se pierde buscando su objetivo en la tierra, el poeta lo encuentra entre los pechos de su amada, y ve la casa oscura cuando todas las luces están encendidas, porque está sin amor, pero cuando la amada vuelva, su casa se convierte en un hogar verdaderamente iluminado, pues, la paradoja aquí es la que determina el valor del descubrimiento y de la verdad que se manifiesta en que la felicidad está relacionada con los seres queridos y no con los tiempos ni lugares:

Esta noche todas las luces están encendidas
pero mi casa sigue estando oscura
¿Por qué no vuelves… por qué?
Esta noche todas las luces están apagadas
pero mi casa está iluminada
¿A caso, has vuelto? (Ibid: 16).

La paradoja también muestra el valor del saber, mientras que el silencio y la quietud acompaña la ignorancia, el acto del descubrimiento acompaña los problemas y las angustias:

Incluso el torbellino
escribe poemas
a veces escribe llanuras enteras
pero cuando empiezas a leerlas
el polvo te ciega
y te cubrirán las hierbas y la tierra. (Ibid: 18).

Si bien las criaturas se enorgullecen de sus hecho innatos incluso cuando son malos, nos encontramos con que el acto de la vida siempre acompaña a quien trabaja para empujar la rueda de la vida hacia delante, a quien se le otorga la eternidad sin que él la busque, puesto que la eternidad es siempre el logro de los que trabajan honestamente:

Pero después de ellos, vino un pájaro que no tiene fuerza ni garras
llevó con el pico una semilla
la plantó al pie del árbol asesinado
y se puso a cantar durante unos momentos
una triste canción
para la gacela
sin ninguna jactancia ni orgullo de su bondad. (Ibid: 21).

El poeta es capaz de encontrar la verdad en el juego de sus múltiples paradojas, si bien puede resumir el universo con todos sus espacios en un puñado de tierra, pues, puede resume todo el mundo en los ojos de su amada:

En un pequeño puñado de tierra
veo la tierra con toda su amplitud,
en tus ojos
veo el cielo entero. (Ibid: 23-24).

El tiempo circular en el poema

Sherko utiliza el tiempo en sus tres dimensiones, pasada, presente y futura, y habla siempre del tiempo en toda su extensión, él dice: hoy, el ayer, el futuro, y una vez, refiriéndose a todos los tiempos, y por lo tanto proporciona un tiempo mítico circular sin fin, es el mismo tiempo periódico que se encuentra en forma de realidad antropológica en todas las civilizaciones antiguas, y se basa en la posibilidad de repetir el tiempo con actos ejemplares sagrados y simuladores de un primer acto sagrado. «Este tiempo no es diferente del primer tiempo de las leyendas de la creación, porque las leyendas de la creación implican que la creación siempre es un acto renovable» (Ajina 1994: 194).

La leyenda tiene su propia idea del tiempo, una idea que contradice el uso real, físico e histórico del tiempo, puesto que «la mitología considera el tiempo como una serie de acontecimientos que no terminan, pero la idea del tiempo mítico se basa en la encarnación» (Ghuloom 1992: 279). El tiempo mítico según Ernst Cassirer es un tiempo «biológico que el hombre primitivo estima como distintas etapas esenciales de la vida. Pues que, los fenómenos temporales que representa la naturaleza como la sucesión de las estaciones del año, los movimientos de los cuerpos celestes y otros, son signos de un plan ficticio similar al plan de la vida humana y la vida de la naturaleza»( NORTHROP, trad. 1980: 36).

«El tiempo mítico es un tiempo absoluto que se puede recuperar, repetir y volver a su principio a través de los rituales, ya que la práctica de los antiguos rituales trasciende el tiempo, sobrepasa la historia, y restaura el tiempo mítico antiguo» (AJINA, 1994: 194). «El tiempo mítico es el tiempo de los comienzos y del retorno eterno, es un tiempo sagrado que no reconoce las barreras»(Ibid: 195). De ahí surge la santidad del tiempo legendario, ya que restaura un tiempo muy lejano que es el de los primeros comienzos considerados por su gente como recuerdos inmortales, siempre presentes, y «esta creencia les da a algunos días y fechas un carácter santo a pesar de que aquellos días y fechas no son sagrados en sí» (KHALIL, 1980: 73).

Tal vez, vigilar el movimiento de las estrellas y la sucesión de la estaciones, es lo primero que inspiró al ser humano la mitología y la inmortalidad del tiempo, y lo estimuló a ascender al mundo superior, que regula estos movimientos y sucesiones, para que el ser humano pueda vivir en la tierra, así como su nostalgia al primer tiempo de la creación, al que le dio un carácter sagrado y mítico, y que seguramente, no es el tiempo presente sino es el tiempo de la primera creación que se repite como si fuera un tiempo de sueño». (Ibid: 74).

Cuando Sherko determina el tiempo diciendo:
Hoy, en esta ciudad, hoy
hay una nube muchacha
antes de llover, se lanzó
desde encima de un balcón verde, (PEAKS, trad.: 15).

El poeta hace una alusión a todos los supuestos tiempos que se parecen al realizar el mismo acto criminal que lleva la nube a lanzarse desde el cielo, ya que el cielo, al contrario de su naturaleza, cerró sus puertas en cara de esta pobre nube, y por lo tanto, el acto formal de la lluvia se convierte en una extensión del acto de la injusticia que lleva al ser al suicidio como protesta contra este comportamiento contra él, el tiempo aquí es el portador continuo de este comportamiento cuya fealdad se manifiesta en que los pies pisotean esta bendita lluvia que baja del cielo para cultivar flores. ¿A caso, no se parece ese comportamiento a todo acto injusto que viola todo lo sagrado, y echa a perder todo lo bello? Y así, el tiempo sería el portador constante de este acto atroz.
Y cuando dice:

Era una noche iluminada brillante,
su collar se rompió de repente,
todos estábamos buscando por debajo de las mesas, (Ibid: 15-16).

Quería decir que todas las noches que están relacionadas con el acto del saber son brillantes y capaces de abrirse al conocimiento verdadero de las cosas lejos de las formas estereotipadas, y mientras que los asistentes se sumergen en la búsqueda de granos Insubstanciales, el poeta comienza a buscar el grano más bello que tiene su amada, que es el que «duerme entre sus pechos» (Ibid: 16).

Y cuando Sherko utiliza el tiempo fuera de la limitación, lo relaciona con el caso, para decir que es un tiempo repetido y renovable que puede realizarse en todo momento:

Érase una vez,
en el camino de mi libro de poemas
se encontró uno de mis poemas políticos
con otro lírico
vi la primera echando fuego de su boca al hablar
mientras que, de la boca del segundo salían
cascadas de Luna de miel, (Ibid: 16).

Esa «una vez» puede ser todas las veces en las cuales el hombre descubre que la política es una tortura infernal, y que el amor es el hueco más precioso del universo. Pues, el acto del tiempo en el poema, cualquiera sea su tiempo, pasado, presente o futuro, señala a su vez, la continuidad de la vida asociada con la filosofía del poeta acerca de la vida; cuando se reúnen los dos afluentes todos los días «descubren la misma verdad»(Ibid: 19), y «cuando oigo una mentira, quisiera tener los oídos sordos para siempre»(Ibid: 23), y «cuando un ser querido muere, estaría ciego y mudo en contra de mi voluntad»(Ibid: 23).

El poeta, finalmente se rinde al poder del tiempo que puede determinar la suerte y el destino, y así determina la suerte fatal de todas las cosas de acuerdo con su propia satisfacción:

Una canasta de canciones y mariposas
un montón de penas y luz de la luna
una bandada de besos temblorosos
una sala llena de crítica
Y lo puso todo delante de este tiempo
el tiempo dio
la canasta a los niños,
la segunda a los niños,
la tercera a los amantes,
y la cuarta a los políticos, (Ibid: 25).

Defender a la mujer contra la autoridad depresora

El poeta critica el poder social que deprime a la mujer, especialmente en el Oriente, y cree que el principal responsable del despojo y la opresión de la mujer es el machismo, que a menudo se esconde detrás de la autoridad fantasma de la religión con el fin de confiscar la libertad y la felicidad de la mujer:

En este Oriente
he intentado esforzadamente poner
las palabras de «libertad y mujer»
en dos sillas, una junto a la otra
delante de un espejo, pero fue en vano
cada vez
viene la palabra sociedad
con su bigote tupido
con una alfombrilla de oración bajo el brazo
y se sienta en la silla en el lugar de la mujer, (Ibid: 26).

El hombre, según la opinión de Sherko es el primer responsable de la violencia y la injusticia contra la mujer:

El sauce es una mujer
la pateó un hombre de espalda
el hombre le agarró el pelo
el hombre montó sobre su cuello
y así que ya la ves curvada de espalda! (Ibid: 23-24).

Mientras que él declara su inocencia de todo tipo de injusticia machista contra la mujer, y se escapa de su ridículo desprecio, ve el mundo entero en su esposa:

En tus ojos
veo el cielo entero….

Acaso, qué es tu amor?
Yo no sé nada de él, excepto que es:
dos pupilas adicionales,
dos oídos y otros dos brazos, (Ibid: 24).

Sherko incluso presenta a la mujer como el equivalente objetivo de la vida, el conocimiento y la inmortalidad, y así la pone en su alto lugar, donde la igualdad entre los seres humanos es fuera del racismo de género:

Si no hubiera conocido estas oscuridades
no me habría convertido nunca en una linterna
pero el camino y la linterna
se encarnan ahora en tus ojos, (Ibid: 24).

La poesía y el acto de la existencia 

Sherko presenta la poesía como el equivalente objetivo de su existencia, su importancia y su donación, y aún más, se presenta como el propio poema:

Ahora estoy fuera de las estaciones
ahora soy un poema
me registran el crepúsculo y el atardecer juntos, (Ibid: 19).

También dice:

Cuando la veo desde lejos
me convierto en unos puntos de dedos finos de una poema, (Ibid: 23).

Para él, la poesía es el resultado de los conocimientos y experiencias, es a través del amor conoció la poesía «a través del amor he tenido la oportunidad de encontrarme con la poesía» (Ibid: 22).
Y aún, la poesía para Sherko es la herramienta para purificarse de todos los pecados y vilezas:

Para refutar el odio
no tengo nada en el momento presente
más que la poesía
la extiendo como un camino para la tolerancia y el amor, (Ibid: 25).

Intensificar la narración en favor de la sabiduría

Sherko, en su poema, recurre al juego de narración poética intensiva de historias cortas que tienden todas a cristalizar un aforismo en el que cree, y que quiere hacerlo llegar al receptor. A menudo se esconde detrás del símbolo construido en forma de cierre para todas las historias poéticas que presenta en estrofas cortas en forma de destellos a diferentes niveles: personal, natural y simbólico; y así nos presenta su experiencia con el regalo de su amada, en su poema:

Tu regalo era una corbata
y si por si acaso te molestaba
y te encolerizaba durante la conversación
tú, te quedabas tranquila y callada
pero esta corbata
en lugar de tus manos
me aprieta y casi me asfixia, (Ibid: 18).

El jardín también tiene su historia en este poema:

Cuando el jardín escucha
el susurro de las hojas caídas abajo
comienza a murmurar
Y convexo, narra la primavera de los recuerdos, (Ibid: 22).

En cuanto a los cuentos simbólicos, los presenta a través de historias de animales que fácilmente podemos aplicar a los humanos que eligieron el trato incorrecto con las realidades del universo, como lo encontramos en la historia del elefante, el león y el pájaro, que presenta Sherko en su historia poética resumida:

El elefante se jactó de su fuerza
que arrancó un árbol de las raíces con su trompeta,
El león se jactó de sus garras y uñas
que se abalanzó sobre una gacela,
Pero después de ellos, vino un pájaro que no tiene fuerza ni garras,
llevó con el pico una semilla,
la plantó al pie del árbol asesinado,
y se puso a cantar durante unos momentos
una triste canción
para la gacela
sin ninguna jactancia
ni orgullo de su bondad, (Ibid: 21).

Entonces, Sherko nos pone en una verdadera confrontación con su poesía narrativa o su narrativa poética, y se va, dejándonos la opción de la recepción, por su profunda creencia de que el escritor ofrece opciones y no las impone, y crea la verdad, y deja a la humanidad elegir el camino, este es el arte, su mensaje es iluminar el camino para aquellos que busquen la orientación, la verdad y la justicia.

Bibliografía

Ajina, M., Enciclopedia de los mitos árabes sobre la época preislámica y sus signos, 2° tomo, 1ª ed., Beirut, Líbano, Dar Al-Farabi, , 1994, pp. 194-195, 198.
Ghuloom, I. A., El empleo legendario en la experiencia del cuento corto en los Emiratos Árabes Unidos, El Cairo, Fusul, vol. 11, 1992, p. 279.
Ibrahim, N., Almufaraqa, El Cairo, Fusul, vol. 7, 34/4, 1987, p.132.
Khalil, A. K., El contenido del mito en el pensamiento árabe, 2ª ed., Beirut, Dar Al-Tali’a, 1980, pp. 73-74.
Northrop, F. & Others: Myth and symbol: critical approaches and applications, traducción de Jabra Ibrahim, 2ª ed. Beirut, Líbano, el Instituto Árabe de Estudios y Publicaciones, 1980, p. 36.
Peaks, S., Textos Kurdo Modernos, Traducción de Nawzad Ahmed Aswad,1ª ed., Irak, Sulaymaniyah, 2009, PP. 15 -25.
Sagrado Corán, Sora, Yousuf: versículo 46, Sora, Alhijr: versículo 87.
*Sherko Peaks es un poeta kurdo contemporáneo, nació en la ciudad de Sulaymaniyah, Kurdistán- Irak, en 1940. Sus obras creativas que trascienden (35) colecciones de poemas, mencionamos aquí las más importantes: El haz de poemas (1968), El palanquín del llanto (1969), Con las llamas calmo mi sed (1973), El crepúsculo (1976), la inmigración (1984), Espejos pequeños (1986), El Falcón (1987), El estrecho de las mariposas (1991), El cementerio de linternas, Una chica es mi patria (2011). Una selección de sus poemas ha sido traducida a varios idiomas internacionales como el inglés, el francés, el alemán, el rumano, el polaco, el italiano, el turco y el árabeHa logrado una fama mundial, y ha recibido numerosos premios nacionales e internacionales. Su obsesión por crear cosas hermosas a través de la elegancia lingüística y el vocabulario fino, haciendo una revolución en la poesía moderna kurda, le valió un lugar distinto en el corazón del pueblo kurdo.