Poemas desde isla Robinson Crusoe

Alguna vez se ama
Alguna vez se ama
La vida cotidiana

Los botecitos blancos
La forma de los árboles
Y las mareas turbias de donde los peces huyen
El cielo se llena de aleteos
Y graznidos que quiebran la noche
Días de invierno que nadie mira la luz huye de sí misma
Fogatas son parte de la palidez del horizonte
Y ojos que no terminan de devorar el fuego
Y las voces que no recordamos de los amigos que ya se fueron
Fogatas nocturnas.

No importa quién eres alguna vez se ama.

Nuevo Sueño
Renace en mí un nuevo sueño
Y existo después del temporal
El pasto verde renace después de ser pisoteado
Los cipreses no recuerdan el nido del pájaro
Mientras escuchamos los pasos de nuestros amigos que se van
Y el eco del adiós se plasma de lágrimas en el muelle.

Y atragantados de adioses y las últimas miradas
Sobrevivimos después de cerrar los ojos
Y ya son sólo recuerdos como el lento desaparecer del barco en la distancia.

Tardes en penumbras
La tarde se ha tornado rosa
La penumbra muestra siluetas de cerros, mar quieto y silencio
Gente en bicicleta pasea pensamientos en sueños
Los árboles se mecen suavemente con la brisa del paso
Inspirando al zorzal a cantar su última canción.
Por la noche bajará la fardela tímidamente graznando lastimera
Revoloteando en rondas de amor y sin más horizontes.

Erosión
Bajo un manto de verde espesor,
Bajo un manto
Contraste agreste
Tierra inhóspita
Donde el agua se desliza
Sin ningún impedimento.
El viento la ha azotado por eras y tiempos
Marchitando sus cerros,
Aniquila quebradas terminando con la vida amada.
Mas la mano del hombre ha ayudado a destruir la belleza
Quitando bosques de lumas y helechos.

Luna Dócil
Noche corre como el viento
No dejes que la luna se escape,
Detenla por un momento,
Que no se quite los trajes. Yo no la quiero así
Para vivir no quiero sólo a la isla.

Luna vuelve dócil a tu destino.
Qué alegría verte de nuevo
Danzando en un mundo vacío
Que los astros te veneren.
Permite que mi alma sea tan clara y libre
Como el alma tuya.
Déjame soñar alto, buscar los atajos difíciles,
Donde carrozas tiradas por blancos caballos me lleven
Camino a la exaltación.

Tratando de reparar el daño,
Construye dique de contención para ver si algún día nace el verdor.

Fantasma
Fantasma apareció un día como una fantasma ilusión.
Fantasma camina por senderos
Recorriendo de prisa valles y quebradas
Duerme entre helechos y se empapa con la lluvia clara.
Fantasma esparce perfumes
Para conquistar al picaflor
Penetra por los bosques
Besa al yunque por las mañanas
Inunda la isla
Y se esconde en las cuevas para oler el musgo
-Ondas de eco aun repercuten-
Sale y persigue a los pescadores
Recuerda lo que fueron sus huesos
Lo que fueron sus venas.
Ya no existe. Brama y nadie le escucha
El brillo de la brisa le lleva a ocultarse
En una isla dejando una fantasma ilusión.

Botecitos Dormidos
Campos de flores adornan paisajes
La tarde esta callada
Ni voces ni ladridos de perros
Los árboles apiñados
Muestran matices de verdores
Tan quietos están que parecen dormidos
Botecitos blancos de calma
Los mares oceánicos les mecen
Como si la noche se los tragase.
Amanecen ordenados,
Como si durmiesen reposando en la calidez
Del pescador
Que en cada amanecer
Atraviesa la isla
Buscando mares de ilusión.

Al Oeste te Acaricia la Brisa
Arrímate al oeste y ven a refugiarte en el silencio
Que acaricie la brisa tu pelo junto a helechos y chontas
Disfruta de profundas vegetaciones ancladas,

Y el silencio te sorprenderá con cantos de pinguiritas
Sentirás en tu alma la paz infinita
Quebradas y picachos serán panoramas de tus recuerdos.
Dejarás que la idiosincrasia de mi pueblo te cobije en un abrazo eterno.

Tempestad I
Silba el viento,
Y el mar embravecido,
Como queriendo recogerse.
Recuerdos del último temporal trágico
Hay en la memoria taciturna,
Sólo dejó el silencio que nadie entiende.
El pan de una mesa sacó
Arrancó un amor
Al niño adolescente sin padre
Muchas rosas lleva su pecho
Dejando un rastro de lágrimas.
Los dos compadres
Al viento desafiaban
Y ese viento que va y viene
Vértigos y desconsuelos ni golondrinas en vuelo
Tan jóvenes
Que subieron al paraíso
Siempre en el viento les recordaremos.

Tempestad II
La isla cubierta por llovizna
Se confunde con el mar gris.
Vientos que barren las aguas
Vienen y van apresurados.
Un barco se distingue
Entre lluvias que pasan
En el viento del norte.
Los pescadores pasan, avanzan de prisa
En vez de langostas valor
Ellos saben defenderse
De hoyos como barrancos que les llevan a la mar.
En casa cierran puertas y ventanas,
El pan en la mesa oraciones y plegarias
El murmullo se lo lleva el viento
Ya no podrán dormirse
Quizás al alba no volverán a verles.

Silencio en el Silencio
Qué silencio,
Qué temor,
Qué sonrisa,
¡Qué silencio!
Un murmullo, unos pasos
Rutina que no abrazo porque mata el día.
Deja paso a la noche,
Paso a otro día.
Sentir en cada movimiento que la vida es mía.

Fui elegida para nacer en esta tierra.
No merezco olvido
Ni tampoco desamor,
Sólo quiero amar al picaflor
También cansado del silencio
¡Cómo roba la tarde!
¡Cómo moja la lluvia las hojas de la col!
Como las distancias al barco en la mar.

Gotitas de lluvia en mis ojos
Quédate y abre los brazos.
Déjate llevar por mi amor,
Y en cada madrugada encontraremos al sol.
Nuestros cuerpos estarán juntos.
Puedo amarte más y vivir en el fuego de tus besos.
Quédate y mírame en lo profundo del mar.

Reacuérdame en el encanto de esta tierra.