De piel y arena; azogue

DE PIEL Y ARENA
2005
El desierto dejó impresa en piedras
bitácora de luz paciencia
La arena nos trae al recuerdo la mar
Los pelícanos con su sonrisa colgante
El olor a selva y a profundidad

La piedra caracol aridez
le dictó al agua las primeras burbujas
y el arquetipo de las ranas

La piel es casa
cobijo agua
Sílaba del dolor
Sentimiento erizado
Albergue cierto

Huele
Conoce
Sabe
Respira mezclando-nos

Pergamino memorioso
Mapa guarida de ansias anhelos
Complicidad de mucosas
humedeciendo emociones roce
que enuncian marea interior

Ella no miente
Conoce lenguaje de los átomos
y sus incertidumbres

Arena y piel
integran casa templo
en este cuerpo con el que habito el desarraigo
Cueva de mis miedos
Caldero en el que cocino las palabras

Nosotros
Nos creemos los noticiarios
La prisa aplaza la risa
El juramento el juego
La mentira al amor
Navegamos por el universo
mortales e indefensos
inocentes y perversos

Nos inventamos lenguajes neutros
Borramos dialectos antiguos
Convidamos al olvido
El perdón se nos ha vuelto un pretexto
convertido en condición divina

De todas maneras somos la esperanza
Junto con pájaros pétalos
Florecemos sal de la creación

Abuelas Tejedoras de Oráculos
Desde épocas remotas
tejen el vestido de la descendencia
Prole nómada alegre

Las arrugas son pliegues en la memoria
lunares repiten constelaciones y estrellas
Las abuelas aderezaron en ánfora
Aromas protectoras
Ungüentos sanadores
Hechizos ensoñación

En tiempos de oscura soledad
Pego el oído a la caracola del tiempo
Para escuchar sus canciones
Que me recuerdan el alegre origen

AZOGUE

“Una no puede decir, sólo se acerca”
MARIA ZAMBRANO

Rosa Fuego
A Sara Rayo, ante su jardín de crespones
Crespón de roja lengua
Perforas las entrañas del silencio
en busca de las palabras
Que
en rictus de ausencia
deletrean soledades

Huso
Conchita de memoria
enquistada en manos
de abuelas Quimbayas

Eco
Recuerdo
humedece de sal
barquito de la infancia

Padre Real
Desmonto el altar en el que te consagré
Intacto e inocente
Rey
Principe
Guardián que nunca estuvo
Para espantar las manos ponzoñosas del abuso
Los azotes del maltrato

Señor del reino de la ausencia
Caricias y palabras tan lejanas
Que no alcanzan este dolor a consolar

La niña sostiene el cántaro que te guarda
Ya no estás intacto
Ya no eres inocente

Funeral de Alas
Tu nectarino aleteo
no logró atravesar
la arena sólida
en el ojo del dios que te soñó
Colibrí

Tramador de Claroscuros
Ante una exposición de Omar Rayo
Hombre que trae en el nombre
todo el verde azul preñado de sal y de nostalgia
Califa en el jardín de tu madre
donde te brotaron la risa y los colores

Tu blanco y negro
Incendia el claroscuro del verbo
Enardece las líneas divisorias

Inundas el vacío de laberínticas colchas y carpetas
De cruces con Cristos sin llagas
Jardines con Marías alegres
Revelas las curvas hechas de rectas

Guerrero antiguo y humano
Bajas hasta el andén de las ninfas
A reconciliarte con la vida

Urdimbre Celeste
“Abre la noche sus vitrinas para exhibir sus mercancías”
León de Greeif
El cielo baña con vaho de estrellas
los ribetes del caserío
Un delgado hilo sale del fogón de la aurora
ahumando el despertar de los pájaros

En las casas descansan
mujeres y hombres de esperanza
Apacibles los corazones
Se aprestan a tejer en sueños el canto

A esta hora entiendo las cifras de tu nombre
La Unión
De los seres con sus alegrías y afugias
Con sus ganas de vida digna
Y la matria a cuestas

Vereda la Unión, Comunidad de Paz de San José de Apartadó, Colombia, Septiembre de 2005.

Desertora
Me piden que hable del dolor de patria
Sin embargo se la truequié
a la esperanza por la matria
Sus blasones
Sus himnos y banderas
Pueblan a Colombia de destierro
En las noches violan las niñas
En las mañanas enrolan a los jóvenes
que acuden a matar a otros jóvenes en su nombre

De doler
Me floreciste en las palabras

Cálida Tormenta
Al Ángel de Chocolate
En su enésimo silencio
De donde vienes las mañanas son
oleaje amarillo de trinos y petaladas orugas
Allí la luna es enjambre de mieles y risas
En tardes de nubes lilas
se ve un cisne bordear la laguna

De donde vengo
Se agota el rocío
El agua esta salobre
Ardo
Deslizo las manos en laguna de cisne
Y recobro alegría de grano de arena
Entonces no soy mas tiempo ni espera
Ni reloj ni playa
Solo esta deletreadora de líneas

Desde el Silencio
Llegas mar de caracolas
A recordarle a poros espuma
color de peces y sonido de burbujas
En las manos desde siempre dibujas nuevas líneas
grutas que no van a ninguna parte
Socavas fines y principios
Sin permiso
A mansalva

Saldadas Todas las Culpas
Manchas de mango en bordes de tristeza

Escurridiza alegría en octubre hojeando amarillos

Todos los pájaros rimando con la ausencia

En medio de arco iris
Lágrimas agridulces

Temblor después del desierto
Palabra que no termina de nombrar
Gorjeo que tirita loras y olor a caña

Cuando atravieso
Ciega
Despierta
La humedad que estila tu recuerdo

La Poeta
Siempre creí que el poema
haría inmortal mi carne

– Estas palabras se cocinan en la misma fogata del infinito
donde Platón trata eternamente de rescatar las suyas-

De qué voy a hablar

Sin alma
El espíritu siempre dilatado
Dis-traído
D i s p e r s o

El odio me hace humana
La risa niña
Mujer el dolor
La ira desobediente
Resiste-ante

La alegría

La poesía tal vez
Solo
Tal vez
Sostenga viva la enamorada

Resonancia
Sombra
Pasos en noche de grillos

Sollozo contenido
Inútil muerte

Lágrimas de amor imposible

Trampas

… Corriente arriba
Saliva…
Fluido amoroso

En días de malos presagios
-noches de guerra-
Declarar huelga

¡Llevan presa la alegría¡

A liberar atardeceres
Aunemos voces para cantar
Canciones de ternura
Alborozos…

¡A liberar la alegría¡

Alguna Vez Penumbra
Las manos se soltaron de las tuyas
Viajaron
piel
deseo
Caminos sembrados de soledad

Al fondo del abismo
esperaba agua de nacimiento

Húmeda
ahíta de silencio
la mañana espera
arrullando en el pecho
olvidos

Las aristas
hunden huellas
en senderos de regreso
marcan señales
recolectan sabores

Aguardo
Las heridas serán flores disecadas
Reposando en el jardín de las vejeces

Insumisa
A, Antígona: Princesa griega,
hija de Edipo y Yocasta
Afloró de niña a lazarillo
Muchacha jugosa
se supo carne de exterminio
Desobedeció al loco
promulgador de leyes y sentencias

Despacio se dispone
a despedir al hermano
Besa sus ojos
Le canta una nana dulce

Al alba
Un tropel en la sangre
augura frío

Mujer Con Escoba Y Niño
Barres de dentro para fuera
Espantas sanguijuelas
y malos pensamientos

Un niño sube y baja de tus brazos
mientras intentas
limpiar dolor y olvido
de los andenes de la patria

América Viuda
A Talauula, princesa de la alegría,
en el reino de Abyala.
Me llega un rumor de alerta temprana
En el pantano se ahoga el príncipe
ahíto de gritos y cuerpos sin nombre

Él se hizo un abrigo de diminutas flores
Juntó néctar con libaciones
para
Con el beso
diluirlas en mi sangre
Yo urdí esta falda de manglar
ensayé este jolgorio de loras
Me perfumé de alba y hojas

Hoy oro por su alma
abrazada a este hombre
cuya única señal particular
es una diminuta flor
enquistada en
su mirada
ida